Quiero huír. Quiero irme de tu lado y olvidarme de tus huesos y la forma de tu clavícula. De tus ojos y sus miradas lejanas, que a veces me observan [durante un solo segundo] y me dejan helada y me cierran los ojos sin pensar para pensarte. De tus manos y sus abrazos mudos, que a veces se acercan y me rozan y erizan lo que hay entre mis huesos y mi piel, provocando olas que ansían salir para ser naúfrago enredada en tu pelo.
Así que, explícame.
Por qué no logro huír de ti.
Por qué tu holograma se ríe aun a mi lado.
Por qué, por más que corro, acabo a tu vera.
Por qué, cada vez que huyo, lo hago hacia ti.
Por qué no me importa en realidad.